Paseando hace unos días por Madrid, me llamó la atención un gran cartel en el edificio del Instituto Italiano de Cultura:
Me hizo recordar la célebre frase de Dostoievski en "El idiota":
La belleza salvará al mundo
Frase que hizo suya Juan Pablo II en la Carta a los artistas:
Se ha dicho, con profunda intuición, que «la belleza salvará al mundo». La belleza es clave del misterio y llamada a lo trascendente. Es una invitación a gustar la vida y a soñar el futuro. Por eso la belleza de las cosas creadas no puede saciar del todo y suscita esa arcana nostalgia de Dios que un enamorado de la belleza como san Agustín ha sabido interpretar de manera inigualable: «¡Tarde te amé, belleza tan antigua y tan nueva, tarde te amé!».
Tienes razón, ¡qué casualidad! Mira que estudiar justo allí… Y sobre todo: que en los dos se despierte la misma reflexión… Sólo puedo decir “amén” a todo lo que comentas. Un abrazo.
¡Qué coincidencias!
Allí estudio italiano todos los martes y jueves. Hace dos semanas al verlo por primera vez me impactó, le saqué unas fotos y pensé hacer un comentario en Nova Bella al respecto.
Veo que sentimos llamadas muy parecidas. ;)
A mí me asombra nuestra capacidad para reconocer lo bello, y como al cultivarla crece en nosotros una sorpresa perpetua ante la profunda armonía de lo creado. Buscamos la belleza, la reconocemos, muchos buscamos a Dios, algunos sin saberlo lo hacen a través de lo bello.